Dios hizo el gato para ofrecer al hombre
el placer de acariciar un tigre

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¿Quieres ligar?

En la edición de esta semana de El Rincón del Lector, Anita nos manda una curiosa fusión entre manual de ligoteo y reivindicación por la inversión en infraestructuras. Seguro que más de uno os habréis encontrado en una situación similar, aunque es probable que pocos hayáis llegado a la misma conclusión...

He descubierto un nuevo sitio donde conocer gente de todos sitios, de toda condición, raza, sexo y edad, y por muy poco dinero!! Además, las posibilidades de interacción son casi ilimitadas, dada la proximidad física que se da en el lugar, muy propicia para el contacto humano. No sabéis de q os hablo? Pues del maravilloso metro de Valencia! Desde que ampliaron la línea del puerto al aeropuerto (cosa q me parece muy bien), han aumentado el número de paradas, con la única diferencia de que han puesto 4 metros más (guauuuuuu....) y han disminuido la frecuencia de paso, q antes ya era mediocre (cada 7 minutos), genial! Ahora, a parte de q solo me sirve un metro de cada 2 para ir a la universidad (cada 15 minutos, 4 a la hora, demasiado!), encima viene cargadito desde el aeropuerto y claro, de sentarse ni hablar.

Así q he decidido q, aprovechando las circunstancias y viendo q voy a seguir cogiéndolo de todas formas, voy a arreglarme todas las mañanas: un buen escote, maquillaje, taconazos... Y a arrimarme a los chicos! Total, para lo q salgo últimamente igual me sale bien la jugada, y hay taaaaaanto donde elegir en ese mar de gente q se agolpa dentro del vagón! Ahora os parecerá raro, seguro, pero ya veréis como en unos meses se pone de moda y todo el mundo me imita. Además, con la excusa del apretujón, te puedes arrimar sin levantar sospechas! E incluso acorralarlos, total, sino se puede mover nadie!! Eso si, hay q tener cuidado a quien te arrimas, no sea q elijas mal, le huela el alerón y luego no haya escapatoria!!

Si señor, desde aquí quiero agradecer a "Metro Valencia" todos sus esfuerzos por hacer mi vida más agradable y ponerme las cosas fáciles para encontrar pareja. ¿Yo para q quiero ir sentada sola en el metro, disponiendo de servicio cada 3 minutos (como en París, Madrid, Barcelona... e incluso Rennes!!) si puedo cogerlo cada 15 por el mismo precio y encima rodeada de una masa humana que hace q no necesite ni cogerme de la barra?? Por favoooooooooooor!! Si es q la juventud nos quejamos por vicio...

Something Rotten

La señorita Ms. Miller nos manda un pequeño relato que, según cuenta, fue inpirado por la canción "Something rotten" de Placebo. Recomiendo reproducir la canción mientras se lee...





Algo nace en estas turbias aguas, se mueve sigilosamente con líquidos movimientos, repta y bucea en la profundidad. Un velo de negra oscuridad cae sobre el viscoso líquido que se mueve al son de los movimientos de la criatura. Me provoca inquietud y una gran sensación de agobio.

El tiempo desaparece, observando desde mi lado esas siniestras aguas. El calor y la pesadez del ambiente es insoportable, y mi cuerpo se estremece entre escalofríos ponzoñosos bañados en sudor cálido.

Siento su respiración saliendo a la superficie; crece de dentro hacia fuera, lo siento crecer. Un hedor a humedad y a podredumbre emerge del agua. El silencio y la soledad a mi alrededor tienen el mismo tacto viscoso que el agua que se retuerce entre convulsiones de espuma a mis pies. Me rodea un aire cálido, húmedo y pesado, y aquella criatura sigue gestándose dentro de ese útero acuático.

Oigo un sonido metálico, líquido, envenenado de terror; aumenta mi angustia y la incertidumbre, ¿qué es?, algo pretende salir de las tinieblas para enfrentarse a otro mundo de tinieblas superficial.

Las aguas se agitan y me salpican en la cara, y siento un sabor amargo y salado que roza mis labios, me retuerzo de repugnancia. De entre ellas sale un ser oscuro, sin rasgos, viscoso y cálido a la vista. El agua que resbala de sus extremidades es negra como el cielo que me cubre, y sus movimientos lentos e hipnóticos aumentan el silencio y la soledad asentada en mi interior. Se tiende sobre el agua poco a poco y repta. El miedo ya se ha apoderado de mi respiración, infectada por la putrefacción de esa imagen salida de cualquier pesadilla acuosa.

El aire pesa sobre mi, Ella se arrastra sobre su vientre en las aguas que por fin se han calmado.

Ella es toda mi ira, mi tristeza, mi negrura, mis sentimientos más amargos. Me sacude una infinita angustia en el momento en que Ella me rodea con sus brazos y me lleva consigo al mundo oculto que se esconde tras ese agua negra. Bajamos a las profundidades donde el aire viciado desaparece y la viscosidad cubre los poros de mi piel. Lentamente descendemos a aquel subterráneo húmedo y asfixiante. Su abrazo letal me impide moverme y me quiebra los huesos. Inhalo agua oscura que se filtra por mis pulmones e inunda mis entrañas, navegando entre mareas de agua nauseabunda. En el descenso pierdo mis recuerdos, mi mente queda limpia, plana, TODO ESTÁ OLVIDADO. Me entrego a un mundo donde no hay que recordar, donde de ese modo los recuerdos ya no duelen, donde la mente deambula a sus anchas sin miedo a ser pasto de recuerdos famélicos de dolor.

La última asignatura

Como primer brote de esta nueva criatura que es el Rincón del Lector, Imageniero nos manda un relato sobre los avatares de la vida y la manera en que los afrontamos. No, no es Gallardón, pero su espíritu de superación y su inquebrantable voluntad de seguir hacia adelante nada tienen que envidiar a las de aquél. Dice así:

Bueno supongo que todos en un momento dado de nuestra vida nos habremos encontrado antes “la última asignatura” no ha de ser literalmente pero si lo único que nos queda para conseguir un objetivo, ya sea la última letra de la casa o del coche, esa cita que ya la convierte en tu pareja o en tu esposo/a y todos hacemos planes de cómo va a ser.

Piensas, pues la cosa va a ir así yo haré esto y lo otro, lo planeas hasta el último detalle en tu cabeza, cada reacción, cómo va a ser el día, qué vas a llevar y cómo lo vas a celebrar. Es una ilusión porque ves el final del túnel que se suele decir, el fin de una etapa y el principio de otra, otro paso en tu camino…. Etc.

Y luego viene el día D, hora H. Ahí vas tú, te levantas fatal porque no has dormido en toda la noche emocionado con el que va a pasar. No das pie con bola, el desayuno te sale frío el café y las tostadas se carbonizan, no hay agua caliente para la ducha y se ha acabado la espuma de afeitar teniendo que usar una cuchilla que no está nueva… ¡bien! Así se empieza un día, con un par. Si fuiste espabilado no te vestiste antes de desayunar porque te has tirado el café encima (frío) y la pasta de dientes ha demostrado ser más densa de lo que te pensabas, tu pijama hace buenas cuentas de ello. Vamos a suponer todo esto, llegas a tu armario o donde hayas dejado la ropa y ahí esta perfecta como la dejaste la noche anterior, te la pones, cual guerrero su armadura, te miras al espejo y reluce todo, dudas un momento si te queda bien pero al final sales a la calle listo para la batalla.

El día va a pasar con más pena que gloria pero a ti te da igual, es tu día y nadie te lo va a quitar. Llegas al “examen” listo, con los avíos de matar, la sonrisa de oreja a oreja y la decisión de que no se te va a escapar. Empiezas, va como tu suponías (te preguntan lo que esperabas, te cobran lo que era, reaccionan como querías) y eso te da ánimos, esperanzas, como diría un comentarista ¡porque la vida puede ser maravillosa!, sigues y todo va a pedir de boca; has hecho todo lo que has podido y te has esforzado al máximo nada puede ir mal y se va a cumplir lo que deseas.

Luego viene el tiempo de espera, según la situación puede ser un nanosegundo a todo lo que la situación requiera. Da igual, para ti cada segundo es un año no puedes contener los nervios sabes que va a llegar ese momento y que de él dependen muchos planes que has hecho en tu mente. Ahí viene lo duro, las dudas, ¿lo habré hecho bien?, ¿he trabajado lo suficiente?, ¿es lo que esperaban de mí?...

El ser humano en su infinito camino del aprendizaje duda, es bueno porque te hace pensar más y mejorar, pero te mina por dentro. Sufres, haces sufrir a otros voluntaria o involuntariamente, cercanos o no; según quién te lo aguantará más o menos pero eso no lo aprendemos es un acto reflejo, estas en momentos de tu vida que no eres tú sino un saco de nervios, ilusiones, esperanzas y a la vez desespero, angustia, tristeza…

Por fin llega la respuesta, obviamente no va a ser buena sino no estaría escribiendo esto. Cuando tú ya te habías sobrepuesto a tus dudas, tus temores, a los que decían que no iba a pasar... te llega el “suspenso”. Ahí tu vida se para, solo ves ese fallo, te maldices por todo lo que no has hecho y lo que sí, por quien te lo ha hecho, por haber fallado a tu gente y a ti mismo por ue no sabes donde acabar y mil historias…

Hay que sobreponerse te dicen, es solo una “asignatura” podrás más adelante con ella... sabes que todo es cierto pero te niegas a creerlo, solo ves el pozo negro donde has caído y no le ves salida. La hay, pero esta difícil, sinceramente hay que tener decisión y querer, por mucho que te digan lo haces tú solito/a o te vas a hundir más. Así que ya sabéis, yo también os lo voy a decir, coge la situación mírala desde fuera y ponle remedio. No se si será porque soy casi ingeniero pero a todos los problemas les busco solución, así que seáis o no ingenieros hacedlo, búscale solución y aplícala. Pero que sea tuya la de otro no te vale, cada uno arregla las cosas como sólo él puede hacerlas.

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El que inspira...