Dios hizo el gato para ofrecer al hombre
el placer de acariciar un tigre

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Expatriados

Volviendo a casa y reencontrándome con mis compañeros de piso después de pasar el fin de semana en Valencia.

Jam: ¡Hola! Estoy de vuelta.
D: ¡Hola! ¿Qué tal por allí?
J: Genial, disfrutando del buen tiempo, parece que el otoño no haya llegado aún. Anoche hacía buena noche y cenamos en la terraza de un restaurante con vistas a la Ciudad de las Ciencias, hoy disfrutábamos de 30ºC a la sombra y he hecho una barbacoa con unos amigos... el día era fantástico, luminoso, agradable...
D: Ajá... (mi compañero es de Sidney, Australia, así que imagino que tenía una buena imagen de lo que le decía; tras una breve pausa añade:) Jam, recuérdame otra vez por qué vivimos en esta ciudad.
J: Creo que es por el sueldo.
D: Ah, sí, el sueldo.

Crónicas de una teoría imperfecta

We spend all our lives working in jobs that we hate so we can buy shit we don't need.

Tyler Durden

We are all Tatcher's children now living in a country where there is "no such a thing as society", just a bunch of individuals competing with each other for the scraps on the table.
Cityboy

Algún día os explicaré de qué va todo esto...

Something Rotten

La señorita Ms. Miller nos manda un pequeño relato que, según cuenta, fue inpirado por la canción "Something rotten" de Placebo. Recomiendo reproducir la canción mientras se lee...





Algo nace en estas turbias aguas, se mueve sigilosamente con líquidos movimientos, repta y bucea en la profundidad. Un velo de negra oscuridad cae sobre el viscoso líquido que se mueve al son de los movimientos de la criatura. Me provoca inquietud y una gran sensación de agobio.

El tiempo desaparece, observando desde mi lado esas siniestras aguas. El calor y la pesadez del ambiente es insoportable, y mi cuerpo se estremece entre escalofríos ponzoñosos bañados en sudor cálido.

Siento su respiración saliendo a la superficie; crece de dentro hacia fuera, lo siento crecer. Un hedor a humedad y a podredumbre emerge del agua. El silencio y la soledad a mi alrededor tienen el mismo tacto viscoso que el agua que se retuerce entre convulsiones de espuma a mis pies. Me rodea un aire cálido, húmedo y pesado, y aquella criatura sigue gestándose dentro de ese útero acuático.

Oigo un sonido metálico, líquido, envenenado de terror; aumenta mi angustia y la incertidumbre, ¿qué es?, algo pretende salir de las tinieblas para enfrentarse a otro mundo de tinieblas superficial.

Las aguas se agitan y me salpican en la cara, y siento un sabor amargo y salado que roza mis labios, me retuerzo de repugnancia. De entre ellas sale un ser oscuro, sin rasgos, viscoso y cálido a la vista. El agua que resbala de sus extremidades es negra como el cielo que me cubre, y sus movimientos lentos e hipnóticos aumentan el silencio y la soledad asentada en mi interior. Se tiende sobre el agua poco a poco y repta. El miedo ya se ha apoderado de mi respiración, infectada por la putrefacción de esa imagen salida de cualquier pesadilla acuosa.

El aire pesa sobre mi, Ella se arrastra sobre su vientre en las aguas que por fin se han calmado.

Ella es toda mi ira, mi tristeza, mi negrura, mis sentimientos más amargos. Me sacude una infinita angustia en el momento en que Ella me rodea con sus brazos y me lleva consigo al mundo oculto que se esconde tras ese agua negra. Bajamos a las profundidades donde el aire viciado desaparece y la viscosidad cubre los poros de mi piel. Lentamente descendemos a aquel subterráneo húmedo y asfixiante. Su abrazo letal me impide moverme y me quiebra los huesos. Inhalo agua oscura que se filtra por mis pulmones e inunda mis entrañas, navegando entre mareas de agua nauseabunda. En el descenso pierdo mis recuerdos, mi mente queda limpia, plana, TODO ESTÁ OLVIDADO. Me entrego a un mundo donde no hay que recordar, donde de ese modo los recuerdos ya no duelen, donde la mente deambula a sus anchas sin miedo a ser pasto de recuerdos famélicos de dolor.

Suelo soñar

Suelo soñar que un día me encaro a mi jefe, le digo lo que puede hacer con su formidable Profit&Loss, y lo dejo todo: la banca de inversión, los trajes, las fiestas en barco navegando por el Támesis, los palcos privados en estadios y auditorios, los zapatos italianos... todo. Sueño que dejo incluso la ciudad, que vuelvo a Barcelona o incluso a mi Valencia natal, y me las apaño para dedicarme enteramente a la salsa.

Suelo soñar que me convierto en asiduo de salsotecas y congresos, que me conozco al dedillo la escena salsera y los principales movimientos de Madrid, Barcelona y Valencia. Que me codeo con bailarines de renombre que hasta me piden que colabore con ellos en algunas de sus funciones. Sueño que me hago bueno, muy bueno, tan bueno que puedo vivir enteramente por y para la salsa, sin necesidad de ningún otro trabajo.

Suelo soñar que cuando mis años mozos han pasado y mi agilidad empieza a menguar hago acopio de experiencia y contactos y fundo una escuela de baile, tal vez hasta mi propia salsoteca. Sueño que he encontrado a mi media naranja, y que ella también es una experta bailarina y da clases conmigo en nuestra escuela. Sueño que cada fin de semana acudimos a nuestra salsoteca para asegurarnos de que la gente se lo pasa bien y para animar un poco el ambiente con nuestra complicidad en la pista.

Mi sueño es un sueño tardío, un sueño que anidó en mí hace apenas 3 años. Para entonces yo ya casi había terminado mis estudios, me había emancipado en Barcelona y tenía la vida bastante encarrilada; si este sueño me hubiera llegado con 18 muy probablemente habría estudiado danza y no una ingeniería. Pero no tengo 18, tengo 27, y lo cierto es que no tengo el tiempo, el físico ni el talento para iniciar una carrera artística. Ahora no.

Así que aterrizo, vuelvo al salón en el que estaba y aún medio distraído dirijo la vista hacia la ventana, donde mi mirada se encuentra con la de una ardilla insolente que a hurtadillas se ha colado en mi jardín. Podría levantarme e ir hacia ella, bien para ahuyentarla o bien para alimentarla, pero sé que tan pronto me levantara echaría a correr en menos de decir Chip. En lugar de eso la observo quieto y callado, y llego a la conclusión de que si la veo es porque vivo en una casa con jardín, junto al Támesis y a pocos minutos del Puente de la Torre. Me convenzo de que en el fondo soy afortunado por tener un trabajo fijo bien remunerado y con perspectivas de futuro. Al fin y al cabo, no tendré mi propia escuela de baile, pero sí una buena pensión.

Pero entonces una vocecilla burlona, estridente e irritante, como de duende, me recuerda que el dinero no compra la felicidad. Malditos sean los duendes, las hadas y el dedal de Peter Pan. No, el dinero no compra la felicidad ni tampoco los sueños, pero mi sueño ya está roto y no hay quien me lo arregle, así que tendré que hacer de mi capa un sayo y tirar con lo que tengo.

Como decia Montes, la vida puede ser maravillosa, pero es una puta mierda.

La última asignatura

Como primer brote de esta nueva criatura que es el Rincón del Lector, Imageniero nos manda un relato sobre los avatares de la vida y la manera en que los afrontamos. No, no es Gallardón, pero su espíritu de superación y su inquebrantable voluntad de seguir hacia adelante nada tienen que envidiar a las de aquél. Dice así:

Bueno supongo que todos en un momento dado de nuestra vida nos habremos encontrado antes “la última asignatura” no ha de ser literalmente pero si lo único que nos queda para conseguir un objetivo, ya sea la última letra de la casa o del coche, esa cita que ya la convierte en tu pareja o en tu esposo/a y todos hacemos planes de cómo va a ser.

Piensas, pues la cosa va a ir así yo haré esto y lo otro, lo planeas hasta el último detalle en tu cabeza, cada reacción, cómo va a ser el día, qué vas a llevar y cómo lo vas a celebrar. Es una ilusión porque ves el final del túnel que se suele decir, el fin de una etapa y el principio de otra, otro paso en tu camino…. Etc.

Y luego viene el día D, hora H. Ahí vas tú, te levantas fatal porque no has dormido en toda la noche emocionado con el que va a pasar. No das pie con bola, el desayuno te sale frío el café y las tostadas se carbonizan, no hay agua caliente para la ducha y se ha acabado la espuma de afeitar teniendo que usar una cuchilla que no está nueva… ¡bien! Así se empieza un día, con un par. Si fuiste espabilado no te vestiste antes de desayunar porque te has tirado el café encima (frío) y la pasta de dientes ha demostrado ser más densa de lo que te pensabas, tu pijama hace buenas cuentas de ello. Vamos a suponer todo esto, llegas a tu armario o donde hayas dejado la ropa y ahí esta perfecta como la dejaste la noche anterior, te la pones, cual guerrero su armadura, te miras al espejo y reluce todo, dudas un momento si te queda bien pero al final sales a la calle listo para la batalla.

El día va a pasar con más pena que gloria pero a ti te da igual, es tu día y nadie te lo va a quitar. Llegas al “examen” listo, con los avíos de matar, la sonrisa de oreja a oreja y la decisión de que no se te va a escapar. Empiezas, va como tu suponías (te preguntan lo que esperabas, te cobran lo que era, reaccionan como querías) y eso te da ánimos, esperanzas, como diría un comentarista ¡porque la vida puede ser maravillosa!, sigues y todo va a pedir de boca; has hecho todo lo que has podido y te has esforzado al máximo nada puede ir mal y se va a cumplir lo que deseas.

Luego viene el tiempo de espera, según la situación puede ser un nanosegundo a todo lo que la situación requiera. Da igual, para ti cada segundo es un año no puedes contener los nervios sabes que va a llegar ese momento y que de él dependen muchos planes que has hecho en tu mente. Ahí viene lo duro, las dudas, ¿lo habré hecho bien?, ¿he trabajado lo suficiente?, ¿es lo que esperaban de mí?...

El ser humano en su infinito camino del aprendizaje duda, es bueno porque te hace pensar más y mejorar, pero te mina por dentro. Sufres, haces sufrir a otros voluntaria o involuntariamente, cercanos o no; según quién te lo aguantará más o menos pero eso no lo aprendemos es un acto reflejo, estas en momentos de tu vida que no eres tú sino un saco de nervios, ilusiones, esperanzas y a la vez desespero, angustia, tristeza…

Por fin llega la respuesta, obviamente no va a ser buena sino no estaría escribiendo esto. Cuando tú ya te habías sobrepuesto a tus dudas, tus temores, a los que decían que no iba a pasar... te llega el “suspenso”. Ahí tu vida se para, solo ves ese fallo, te maldices por todo lo que no has hecho y lo que sí, por quien te lo ha hecho, por haber fallado a tu gente y a ti mismo por ue no sabes donde acabar y mil historias…

Hay que sobreponerse te dicen, es solo una “asignatura” podrás más adelante con ella... sabes que todo es cierto pero te niegas a creerlo, solo ves el pozo negro donde has caído y no le ves salida. La hay, pero esta difícil, sinceramente hay que tener decisión y querer, por mucho que te digan lo haces tú solito/a o te vas a hundir más. Así que ya sabéis, yo también os lo voy a decir, coge la situación mírala desde fuera y ponle remedio. No se si será porque soy casi ingeniero pero a todos los problemas les busco solución, así que seáis o no ingenieros hacedlo, búscale solución y aplícala. Pero que sea tuya la de otro no te vale, cada uno arregla las cosas como sólo él puede hacerlas.

Idiomas vinícolas

Curiosa la campaña publicitaria que ha lanzado la denominación de origen Rioja por el metro y las estaciones de bus de Londres (que decir eso es decir mucho):

Destacan el logotipo de la denominación de origen abajo a la derecha y el del ministerio (mucho más pequeñito) arriba en el mismo lado.

La campaña me parece totalmente acertada. Aquí es costumbre, diría que mucho más que en España, el juntarse dos o más personas (normalmente no muchas más) y tener una charla regada con un vinito, cosa que se refleja perfectamente en el cartelón. Puede que alguno me argumente que lo de tener charlas con vino sí es típico de España, país productor de vino donde los haya (por algo es el país con mayor extensión de viñedos del mundo), pero al menos en los círculos que yo me muevo el ritual es ligeramente diferente: para las comidas y cenas se consume vino, pero para las charretas con amigos cerveza. De hecho aquí en Londres es muy común pedir una copa de vino en un pub o en una discoteca, cosa que en España me consta que es más bien infrecuente.

¿Y tú qué tomas con tus amigos? ¿Cerveza o vino?

Empezando con buen pie

Está claro que siempre puede aparecer un imbécil dispuesto a joderte el día, pero mucho énfasis le tiene que poner para acabar consiguiéndolo cuando lo primero que ves cada mañana de camino al trabajo es esto:


¿Os he dicho ya que me he mudado y que me encanta mi nuevo barrio?

In Memoriam

Recopilación en directo del momento en el que el mundo se dió cuenta de que no era un accidente... sino un ataque





"La mayor victoria del demonio es hacernos creer que no existe"
(Dedicado a los conspiranoicos de los misiles, pentagonos y demoliciones controladas)

Dudas existenciales a pie de calle (2)

Parece que este examen va a ser mucho más complicado de lo que pensaba, siguen las preguntas con truco:



Como ya os habréis imaginado se trata de una campaña publicitaria, en este caso del grupo Alpha, que se encarga de organizar cursillos y talleres sobre el significado de Dios, la vida y el destino. Lo más curioso es que los cursos parecen ser gratuitos (una "contribución" es solicitada para aquellas actividades que incluyen alojamiento y comida), pero me consta que los publicistas, desarrolladores web, etc. no suelen trabajar por amor al arte... ¿de dónde sacarán la financiación?

Dudas existenciales a pie de calle

Maldita sea, esta mañana no salí de casa preparado para este examen...

And de güiner is...

Hoy lunes, aterrizando en Luton desde Barcelona (qué gran visita, cuánto echo de menos esa fantástica ciudad), he sido testigo de cuán irónica es la vida: si durante largo tiempo se ha dicho que una de las grandes asignaturas pendientes de los españoles es el inglés, bien se puede justificar que una gran asignatura pendiente de los ingleses es el español.

Esto es lo que reza uno de los carteles (oficiales, nada de bromitas) que se pueden ver en la estación de tren del aeropuerto de Luton (Londres):


O, acercándonos un poco...


Hay que decir que es todo un portento de eficiencia fallida: dos por línea, una falta ortográfica por cada dos palabras, ¡ni los alumnos de la ESO lo hacen tan mal!

Conflicto emocional

Si intentasemos sumar una entrada sobre una vision amorosa del futuro, y otra entrada referida a la idealización del sentimiento del amor, nuestro cerebro emocional se colapsaría y sólo podriamos obtener consuelo en el minuto 16 con 43 segudos del episodio 17 de la cuarta temporada de Como conocí a vuestra madre:

- ... a veces, cuando estas casado, te levantas con el aroma del desayuno ya en la mesa
- Con café tambien?
- Si, con café tambien
- Y ... que pasará cuando te levantes y estés preocupado por las cosas que hiciste mal en la vida, y te des cuenta de que no eres ni de cerca el hombre que querias ser... que pasará entonces?
-... que ella te dirá que eres genial y que todo irá bien.


Muisheto Feroz

Mallorca Mediterránea (Replica)

Pese a que aún seguimos en alerta, y aún hay indicios de actividad terrorista por nuestras costas, puedo escribir una entrada que no confunda a los buscadores de noticias o a los usuarios:

"A raiz de los ultimos actos de banda terrorista en Palmanova, y en relación con la entrada sobre ese paraiso mallorquin, sólo puedo añadir a todo lo que ya se ha dicho, que HAY QUE ACABAR COMO SEA (menos dialogando, negociando o pactando) CON ESOS CABRONAZOS HIJOS DE MIL PADRES. Es muy duro volver de vacaciones, habiendo disfrutado de un lugar tan precioso y que al dia siguiente te comuniquen que ha habido un atentado en la calle posterior a tu hotel y que la zona esta acordonada, que la gente no baja a la playa, que se han cerrado los comercios, que se ha detenido la actividad en toda la zona... por culpa de las ideas de un 0.0...1% de la población.
No es justo para nadie, y mucho menos para las víctimas y sus familias y amigos.
Obtendreis vuestro merecido, en esta vida o en la otra, pero no os escapareis."

PD. Nuestro más sentido pésame a las familias de las víctimas.

Muisheto Feroz

Mallorca mediterránea

Tras unos dias de asueto veraniego y pre-empresarial, os traigo algo que, si bien no es noticia, sí que puede ser interesante para más de uno.
Como ya hiciera el otro 50% del GatoGordo, he aqui un resumen de mis últimos días libres:


"Una moto, una isla y un dia por delante. Sería de locos no hacerlo. "
Estábamos alojados en Palmanova, en la bahia de Palma y a unos 15 kms de ésta. El hotel era un 3* venido a más, siendo lo mejor su aire acondicionado y la mega-piscina comunitaria, forrada de inmensas señoras alemanas y seres de baja estatura cuya unica manera de supervivencia se basaba en salpicar al resto de personal.

El único inconveniente fue aquella fatídica noche de Karaoke, en la cual la señora de la 2050 hizo suyo el micrófono y própios los derechos de autor de canciones de Mocedades, A.Machin, Pantoja y hasta El Canto del Loco. Tremendo.Horrible.

Si bien las excursiones eran interesantes (Coves del Drach, Soller, Manacor...), su precio las hacia más que desechables (de 40 hasta 80 € x persona). Se barajó la opción de alquilar un coche, pero sólo sale rentable si se divide entre 3 o más personas, puesto que los precios varian desde los 60 (seat ibiza warren) hasta los 300 (Daewoo Lanos) por dia.
Así que el gabinete contable (mi mujer) y el gabinete social (yo) decidieron alquilar una moto y hacer marcha por la isla hasta que el depósito (o la lluvia) dijera basta.

De PalmaNova a Palma, por autovia, mucho aire y nada aconsejable, pero una vez allí, pudimos disfrutar (a patita y con mapa en mano) de la juderia, la catedral, el mercadillo de su calle principal , el museo es Baluard...


Y de Palma, por carreteras secundarias interiores (para poder ver el paisaje típico de montaña) y por puertos que ya me gustaria ver a mi a Contador por ahí, atravesamos Calvià y Andraxt, para llegar hasta Sant Elm, y de ahi pillar un Ferri hasta el parque natural de la isla de La Dragonera. Se llama así entre otras cosas, porque hay un fantasillón de lagartijas). Alli encontré poco más que una isla paradisiaca, por sus calas, sus bichos y el clima, y sobretodo por la visión de la isla de Mallorca desde su punto más alto. Impresionante.



Despues de un buen atracón y de reponer los liquidos que quita un clima de 44ºC, bordeando de norte a sur la costa por la carretera paralela a los acantilados, pudimos ver infinidad de calas; como es una zona bastante residencial, habian muchas entradas/bajadas, por lo que si nos gustaba una cala... bajabamos, baño, refresco... y a seguir.
En concreto me quedé enamorado de la cala Es Llamp, de pelicula (o de documental):



De ahi, y con una tormenta que dejaba más chispeo que otra cosa en la espalda, de vuelta al hotel. Coste total del dia? en torno a los 50€ incluyendo los 30 q valia el alquiler de la moto, las comidas y refrigérios que nos tomamos por el camino. Ninguna excursión vale lo que vimos.

Animo a todo el mundo a ir... pese a estar invadida por sajones (y no como Benidorm... muuuucho más invadida), Mallorca es un lugar al que todo el mundo deberia ir una vez en su vida, y disfrutar del verano Mediterraneo que, perdón por decirlo, no tiene comparación ;)


Muisheto Feroz

Reencuentros con el pasado

Recientemente he tenido la oportunidad de reencontrarme con un amigo al que hacía mucho tiempo que no veía, unos seis años aproximadamente. Perdimos el contacto por completo durante una buena temporada, aunque en los últimos meses hemos estado recuperando posiciones hasta que se ha producido nuestro encuentro.

Me preguntaba cómo sería ahora, si habría cambiado después de tanto tiempo. Recordaba a mi amigo como una persona enamoradiza y con algún que otro pájaro en la cabeza, tan pronto conocía a una chica maja se perdía en ensoñaciones sobre lo que sus amigos pensarían de ella, cómo sería una vida en común o qué tal resultaría la celebración de su matrimonio. No ha cambiado demasiado, sigue siendo enamoradizo y sensible hasta decir basta, pero creo que el paso de los años le ha dado madurez a su emotividad, ha ordenado ese turbio torbellino de sentimientos que suelen habitar en las personas como él para dar paso a un sentimiento intenso pero cristalino y bien definido.

Solía decir que quería tener novia; ahora es más preciso y matiza que lo que quiere es enamorarse, o expresándolo con sus propias palabras, "sentirme pequeño, humilde, ínfimo al lado de las grandes virtudes de la mujer que ha decidido compartir su vida conmigo; quiero que me embargue esa sensación de estar en un puesto de trabajo para el que no estás del todo preparado, con la necesidad constante de hacer méritos, de felicitarla en detalles, de arrancarle risas y sonrisas que me lleven paso a pasito a merecer el regalo de su compañía". Definitivamente, si consigue encontrar a alguien que le corresponda será el hombre más feliz del mundo, pero si no... me pregunto cuánto tiempo aguantará en la nevera un corazón tan lleno de amor antes de que se eche a perder.

El brillo de una estrella fugaz

Guanabara, un club normalmente de corte brasileño aunque anoche alojara un concierto de música más bien funky seguido por música latina genérica. Estoy con unos amigos disfrutando de la noche del viernes, mojitos, risas, bailes... entonces la veo: guapa, sencilla pero elegante, aderezada con una sonrisa que a bien seguro sería capaz de iluminar mis días más sombríos. Sus amigas están en la barra, quietas, mientras ella les devuelve la mirada con sus ojos de azabache desde el centro de la pista. Es tarde y queda poca gente, y los que quedan no parecen querer rivalizar con la sinuosidad de su cuerpo; su baile es como el de la llama de una antorcha: cálido, hipnótico, impredecible. Quedé inmeditamente prendado de su flamígera danza.

Me dije que tenía que conocer a esa mujer, no importaba como. Imaginé que alguien así estaría acostumbrada a despachar tantos y tantos chicos que como polillas acuden a su luz, así que antes debía demostrar que no era simplemente uno más. Mantiéndome con mis amigos, pero alejándome lo suficiente para ser notado, empiezo a sacar el animalario de mi chistera al compas de ritmos caribeños. Tras unas cuantas canciones, cuando ella ya había decidido dar un respiro a los extasiados observadores y volver con sus amigas, me decido a acercarme.

Bailamos, y fue una explosión de energía y sensualidad. Muchos saborean ese dulce calor que emana del interior cuando encuentran a alguien con quien poder comunicarse sin palabras, solo con la mirada, pero esos muchos están lejos de saber lo que es comunicarse no solo con los ojos, sino con cada centímetro de tu cuerpo. Sus manos, su boca, su cintura... todo me hablaba, todo me transmitía un mensaje al que correspondía siempre en el mismo lenguaje. Hasta que en cierto punto se para y, con un pesar en su rostro que no había visto hasta ahora, me dice que se tiene que marchar. Ahora mismo. No iba a permitir que la magia se agotara de esta manera, así que si su marcha era inevitable, lo mínimo que podía hacer es asegurarme de que volvería.

- No puedo. Si vuelvo a bailar contigo acabaré enamorándome de ti.
- ¿Y acaso sería eso tan malo?
- Estoy casada.

Ouch. Los matrimonios nunca deberían romperse, y si lo hacen debería ser por decisiones de pareja y no por injerencias externas, así que me resigno a aceptar que, tan pronto como entró en mi vida, iba a salir de ella. Y me quedé ahí, plantado, viendo como con ella se alejaba uno de los momentos más intensos de mi vida.

Ni siquiera supe su nombre.

El trabajo dignifica

Qué vacaciones en Valencia, qué maravilla, qué descanso... después de esos días comiendo en casa de la abuela, yendo a la playa y disfrutando de cervecitas al sol con los amigos tocaba volver a Londres, a la oficina y a la realidad. De camino al trabajo notaba un principio de eso que recientemente se ha venido llamando estrés postvacacional, aunque de toda la vida lo hayamos conocido como el bajón de la vuelta al cole.

Llego a la oficina y allí me esperaba mi jefe con los brazos abiertos y el rabo desenfundado, listo para darme por donde amargan los pepinos a la menor ocasión. Amablemente me pregunta por mis vacaciones, pero antes de que pueda terminar la primera frase ya me corta y me dice "tengo un huevo de trabajo para ti, siéntate y vete mentalizando". Tras un par de intentos recuerdo mi contraseña y puedo abrir el Outlook, la hostia lo que me esperaba...


con lo limpita que me había dejado la bandeja de entrada antes de marchar; luego resultó que más de 400 de esos correos eran pura mierda. Eso sí, el informe que había pedido a la oficina de Bangalore hace un mes aún no ha llegado, así que me toca volver a ir detrás de ellos cual madre hacendosa detrás de su hijo con la papilla de las 5, como si no tuviera nada mejor que hacer.

Un compañero me dice que ha tenido que hacer "algunos cambios" en mi programa, pero que me ha dejado a mí la tarea de pulirlo; cuando lo miro resulta que me lo ha dejado todo patas arriba y, por supuesto, lo quiere arreglado para ayer (no haberte ido). No sé ni por dónde empezar, así que me dispongo a organizarme cuando me reclaman para una reunión con otro tema "urgente" (llevamos más dos meses coleando con esto, pero por supuesto es urgente).

Por la tarde, cuando por fin voy a sentarme a arreglar mi programa, se me presenta un tío que no conozco de nada y me pide que vaya con él a una de las salas de juntas. El hombre se pone a hablar rápido rápido y a pedirme cosas de las que nada sé. Cuando por fin se cansa de pedir y me deja marchar (así, sin invitarme a una copa, sin darme un besito de despedida, nada) termina con la coletilla tú pareces un chico listo, así que seguro que puedes hacer esto en 5 minutos. Mi vena de la saturación, esa que se nos hincha cuando nos tocan los frutos del nogal, experimenta una crecida propia de épocas de gota fría; tras decidir que quitarme los zapatos y tirárselos a la cara cual presidente yanki no sería una buena forma de entablar una relación de futuro con este hombre prometo hacer "lo que pueda" y me marcho.

A los 15 minutos, preocupado como estaba por mi trabajo y sin saber aún quién zarajos era ese calvo para asignarme tareas, a puntito de concluir que eso no era cosa mía y que se lo endosaran a otro, aparece mi jefe recalcando lo importante que es. Todavía me estoy preguntado cómo se ha enterado él cuando, despistado como estaba, se pone la montera, empuña el estoque y me descabella: esto tiene que estar no solo hoy, sino ahora. A mí mente acude una imagen que vi ayer en el Telegraph, una foto de una burbuja capturada justo en el momento en que estalla...


y me apunto como nota mental contactar con Richard Heeks, el fotógrafo: tal vez quiera retratar el mismo efecto sobre una cabeza humana.

Finalmente consigo escaparme. Es descorazonador ver tan solo 6 personas en una estancia donde normalmente hay en torno a 300. Hace frío y yo voy en mangas de camisa. Andando a casa me pongo a recordar aquellos tiempos en los que estaba en el paro y, si bien con un presupuesto mucho más reducido que ahora, tenía tiempo de cocinar dos veces al día, correr cinco veces a la semana y salir a bailar más de veinte noches al mes. Anhelando la tranquilidad de mi pisito en Cerdanyola del Vallès noto gotas cayendo sobre mí, está empezando a llover. Mientras abro la puerta húmedo, cansado, hambriendo y algo desorientado oigo que el teléfono reclama mi atención con su zumbido perezoso, mi padre tiene ganas de hablar conmigo. Hijo mío, ¿qué tal? ¿como te sientes?

Muy digno.

Compañeros de viaje

Me encanta viajar. Y por viajar no me refiero solo al hecho de descubrir nuevos restaurantes, visitar museos y “ver piedras” en general, yo disfruto el viaje en sí, el rato que paso en el tren o en el avión y las experiencias que allí vivo.

Hoy, después de pasar un tranquilo de fin de semana de vuelta a casa con la familia, me tocaba volver a la realidad, embarcar en un vuelo de Ryan Air y prepararme para mi camino a la oficina dentro de 9 horas. La llegada ha sido un desastre, por primera vez desde que viajo con los irlandeses me han obligado a meter el portátil en la maleta de cabina, solo para que después no hubiera suficiente espacio y tuvieran que llevarla a la bodega. Sentado en primera fila como estaba veo cómo cogen mi maleta y se la llevan, y el hombre sentado a mi derecha, un inglés en la cincuentena, me suelta con una sonrisa “mírala bien, porque es la última vez que la ves”. “Dios, menos mal que he sacado las tarjetas de crédito” fue mi respuesta.

Ese hombre me ha alegrado el viaje. Resultó ser el gerente de un table-dance club, es decir, un lugar donde bailan frente a ti mujeres sacadas de una película de James Bond o de una promesa yihadista (“y en el paraíso te esperarán 7 vírgenes capaces de escupir peltoas de ping-pong por el chochete...”). Entablamos una curiosa conversación sobre cómo se lleva un negocio de ese estilo: el proceso de selección de chicas, políticas internas, control de alrededores... Las chicas no deben ser simplemente guapas, sino jodidamente guapas, además de increíblemente atléticas; no en vano han de ser capaces de subirse a una barra y aguantarse solo con las piernas... ni tú ni yo podemos hacer eso.

Pero más importante que su belleza y sus habilidades es su actitud: deben encender al personal pero nunca dar la sensación de que están disponibles, deben ser un objeto de deseo inalcanzable, un mito erótico, algo por lo que los hombres no dejen de luchar (ni de pagar). De hecho, una de las normas internas es que nunca, jamás, deben besar a un cliente. Primero por no dar lo que ellos quieren, y segundo por entre la clientela se hallan con frecuencia personajes del famoseo... y paparazzi dispuestos a cazarlos y ganarse la portada demañana. No interesa perder a estos clientes, y por ello no interesa crearles una situación comprometida.

Entonces mi compañero dijo “¿sabes? Después de hablar con tantas mujeres empiezas a conocerlas tan bien que sabes lo que van a decir en cada momento, es como seguir un guión”. Aquí vi la oportunidad de girar a temas con mucho más jugo, y como si nada solté “entonces, ¿crees que tú trabajo te ayuda a la hora de ligarte a tías? ¿en qué manera?”. Y el hombre empezó a contarme mil anécodtas, secretos y truquillos.

Nunca le digas que la quieres. Ni siquiera que te gusta. Al fin y al cabo, si la has invitado a salir es por algo, así que esas cosas están de más. No seas demasiado atento con ella, pero tampoco seas un capullo. Si consigues un número en fin de semana no la llames hasta el miércoles, pero tampoco te esperes al jueves. Si ya has establecido una cita no la vuelvas a llamar, ya hablarás con ella cuando la veas. Nunca tengáis sexo en la primera cita, aunque ella quiera hacerlo. Tampoco lo tengas en la seguda, puedes jugar entonces, pero no llegar a culminar el acto final... será una actitud inesperada e infrecuente que acentuará su atracción por ti. Y un sinfín como estas.

Pero aún se podía dar una vuelta de tuerca más. Tanto hablar de mujeres, de cómo ligártelas y de cómo mantener una relación con ellas era solo cuestión de tiempo sacar el sexo a relucir. Así que mi acompañante culminó la última media hora de viaje relatando ejercicios físicos y mentales para durar más en la cama, desde la meada intermitente hasta la negación del yo. “Túmbate en el suelo boca arriba, las rodillas flexionadas y los pies apollados en tierra. Mantén los brazos rectos sobre el suelo con las palmas hacia abajo. Inspira. Contén la respiración. Encoje la tripa, encoje el culo y levántalo, apoyándote solo con los pies y la espalda alta. Permanece así durante 20 segundos. Baja el culo, relájalo, y relaja la tripa. Suelta el aire. Al principio no notarás nada, pero al cabo de unas 16 semanas... wow!”.

Quién sabe, tal vez dentro de 16 semanas haga una entrada interesante a este respecto ;-).

Desphizy

Como ya hicieramos con nuestros amigos los monologuistas, cantantes y fotografas (y ante la reiterada demanda por parte del otro 50% del GatoGordo) esta entrada esta dedicada a intentar sacar de pobre a (esta vez) un guitarrista (me myself).
Es una canción instrumental (percusión, bajo, 2xGuitarra rítmica y 2xGuitarra solista) en la cual asumo todos los roles (a lo Phil Collins). Los que sepan algo de musica sabrán que no tiene nada del otro mundo, más que dos o tres escalas y poco mas. Al resto... como si no hubieseis leido nada :D
Como casi nunca comenta nadie, casi mejor, no vaya a ser que me caiga la del pulpo y merme mi ya de por sí delicada autoestima.
Es coña, me han puesto a parir alguna que otra vez... asi que no dolerá demasiado ;)
Espero que os guste... ha llegado a ser tono de espera en las líneas telefónicas de una empresa, o sea que de momento es lo más internacionalmente conocido que tengo.

Canción: Desphizy
Autor: Cleos

Muisheto Feroz

Huevos de Pascua (4 de 4)

Y llegamos al final de nuestro viaje: Bath. La personalidad de Bath y su carácter diferenciador emanan principalmente de dos fuentes: el manantial natural de agua sulfurosa que ya en tiempos los romanos supieron aprovechar (y que da nombre a la ciudad) y la extensa comunidad universitaria, albergando la universidad de Bath cerca de 15 000 estudiantes en una ciudad donde la población es de 80 000 (podríamos decir que es como la Salamanca inglesa).

Ahora bien, nosotros visitábamos la ciudad durante la Semana Santa, por lo que dedujimos que gran parte de esa comunidad universitaria estaría de vuelta en casa con sus respectivas familias... qué alegría nos dimos al ver que nos equivocábamos. Las noches (y las tardes) en Bath fueron, sin duda alguna, las mejores de todo el viaje. Bares y clubes los hay a gogó, y el ambiente en ellos es insuperable: gente joven, muchas chicas, todas ellas tremendas, muchas de ellas disfrazadas sin motivo aparente, gran seleción de cóckteles, chupitos y mezclas varias... un respiro después de los tropiezos anteriores.

Así pues ahogamos nuestras penas en n pintas de Guinness y nos preparamos para visitar la ciudad. Bath tiene como principales atracciones los baños romanos, la abadía (que solo por motivos eclesiástico-políticos no es llamada catedral) y su ambiente, propio de la "auténtica ciudad inglesa" según muchos lugareños.

Los baños resultaron... bueno, pues unas ruinas romanas. No estaba permitido bañarse, que es lo que nosotros principalmente queríamos, y visitar las instalaciones (o lo que quedaba de ellas) no resulta demasiado espectacular si uno ha estado en Tarragona, Segovia o, marchando al extremo, Roma. Como ejemplo dejo una foto del baño principal, en aquella época cubierto, y aunque hay más para ver, esto es de lo mejorcito; por cierto, no os dejéis engañar por las esculturas romanas, no son de la época, las añadieron a posteriori en el siglo XIX cuando hicieron la primera restauración del centro.

La abadía es bonita de ver, aunque con ella pasa lo que con los museos: o eres un entendido en la materia o llega un punto en que todas te parecen iguales. Excepto por un aspecto crucial: la abadía de Bath, como casi todas las abadías, catedrales e iglesias de Inglaterra, no está bajo protectorado papal, ya que depende de la Iglesia de Inglaterra y no de la Iglesia Católica. Esto vincula la religión con la familia real (siendo la reina cabeza de la iglesia) y, por tanto, con el imperio británico, razón por la cual se ven en una iglesia tantos homenajes a hombres prominentes o útiles para el imperio, como son almirantes de tal o cual guerra, científicos, etc. Un ejemplo mucho más claro de esto es la Abadía de Westminster, cuya visita es más que recomendada. Como ejemplo os dejo fotos de fachada e interior.



Conclusión: viajar siempre es bueno, y visitar cosas siempre son buenas. Aunque uno piense "esto ya lo he visto en otro sitio" o "esto también lo tenemos en mi tierra", el viaje por lo menos habrá servido para aprender a valorar lo que uno tiene en casa (no hay necesidad de irse lejos para ver según qué cosas) o para entender por sí mismo qué es verdaderamente único en el mundo y qué se puede encontrar con facilidad. Si uno se pregunta si debería viajar a Inglaterra-Gales o a otro lugar tendrá que ver qué opciones hay, pero si la pregunta es entre visitar estas ciudades o no visitar ninguna mi consejo sería claro: ¡viaja!

Disfrutad.

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